389: el cielo se cae

domingo, 12 de julio de 2015 23:40:00

3 ✉
Y el cielo pasó a caerse, aunque no fue la gran lluvia, pero era algo que se esperaba por meses y meses y muchos meses más. Quienes hayan visto algo de noticias internacionales (o si es que pasan en algún otro lugar) de seguro se notó la super nube de polución toxica que estaba sobre la capital y lo peor de todo es que a pesar de estar en invierno, esa mierda causaba un calor insoportable. Pero bueno, después de dos días de lluvia ni fu, ni fa, el ambiente se siente más limpio. Pero eso no me salvó del trabajo y aquí estamos en cama con dolor muscular.
Pero en Santiago no fue la única lluvia que pasé durante el año, viví una lluvia más fuerte y además deliciosa, no lo sé, quizás puede ser el efecto del chocolate que tengo en la boca lo que me hace recordar esos dulces momentos.

En Mendoza la lluvia no es lluvia, es piedra, piedra porque eso suena cuando cae en los techos y piedra cuando golpea en las paredes por los fuertes vientos. Porque no son gotas de lluvia, son piedras y eran piedras que podías distinguir aunque estuviese oscuro y ni tan oscuro estaba, porque incluso el cielo se veía rojo. Habían hojas por todos lados y llegaron algunas a golpear el ventanal, hojas huyendo de las piedras y escapando al viento que poco agradable era. Debe ser todo eso lo que me despertó como a las tres de la mañana esa noche y me despertó a mi, porque Muffy dormía, pero si le dije que llovía piedra y ella sonrío, yo tomé su mano y me quedé viendo la ventana.
No estoy relacionada con estas tormentas, de hecho, en Santiago no llegan producto de todas las caderas de montañas que nos rodean y eso forma una especia de "filtro" se acercan gigantes y llegan las sobras. Allá no, todo llega limpio y puro, sin interrupciones, sin nada... esa fue lluvia, esa fue mi lluvia, una de las mejores cosas de la vida,

Cuanto daría por volver a vivir todo aquello otra vez...

Pero aquí estamos, con el dolor muscular y las ganas de nada. Mañana es mi última clase a la cual no tengo ganas de ir, luego un descanso que es medio merecido y medio muy merecido. De ahí al último semestre de la carrera, el último... luego tesis y adiós a todo ese mundo.
Y ya, porque prefiero no adelantarme a pensar en todo lo que vendrá. Tengo casi 10 diez libros para leer, una lista de series para ver y un juego que terminar, este tiempo si que es oro, así que mejor voy a tener que saber o aprender a manejarlo como se debe. No lo puedo desperdiciar y luego llorar porque no hice nada en todas las vacaciones, mejor dedicarme a estos pequeños tiempos para Dami.


Etiquetas: ,