jueves, 13 de noviembre de 2014 | 0 ✉
Hoy he
decidido callar, porque siento que mis palabras no llegan a los oídos
destacados. También he decidido callar, porque siento que las letras pierden su
peso con el traspaso de información, a veces se sienten mudas e ignoradas,
incluso a veces, se pueden sentir invisibles.
Hoy he
decidido callar las cosas jamás escuchadas, fragmentos de emociones sin
sentido. Un ser amorfo sin pies ni cabeza que se alimenta de idioteces y
conversaciones a las sombras. Porque se calla lo que quiere oír y se dice lo
aceptado socialmente. ¿Acaso importa un montón de palabras azules cuando todos
quieren más rojo, amarillo y verde?
Sentirse
aplanado a la merced de la mesa redonda, donde las flores sin vida decoran el
amarillo percudido de rabia. Dormir sintiendo cientos de ahorcamientos
alrededor, palabras filosas y miradas de indiferencia.
Superioridad
que maquilla más de cuatrocientos días de mentiras, manto de rey sin un
castillo fantasioso. ¿Qué somos ahora?
Hoy he
decidido callar el cuento infantil jamás acabado, las promesas que nunca se
podrán cerrar, las sonrisas matutinas previas al desastre, la nada.
A veces no
logro distinguir entre la seriedad de la palabra problema, una cuesta que se
trata de aclarar de una forma u otra. ¿Dónde está el peso que se le da? Detesto
que venga cargado con prejuicios de superioridad, que se infla el pecho y
jugamos a quien llena más el vaso.
Juro que no
me verán de rodillas, que no me verán suplicando por prestar atención al truco,
ya basta de aquellos que asisten al espectáculo por cortesía. Aunque se quede
el teatro con una persona, se puede valorar más que la casa llena de gente con
máscaras esperando bailar.
Si en algún
momento temí ampliar el límite, ahora todo vuelve a un centro reducido. No más,
por favor, no más. Pongo punto final a muchas cosas que creía incompletas, pero
no se puede pasar la eternidad en pausa cuando hay cosas que están en la sala
de espera.
“Tememos que nos maten, pero es mucho peor que
nos destruyan”
Etiquetas: dentro de mi cabeza, quiebre, sorry


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